“Las alas pueden dejar de volar, pero los recuerdos permanecen para siempre.”
Coco llenó nuestra vida de color, alegría y momentos únicos. Su energía, su curiosidad y su inconfundible personalidad hicieron que cada día fuera diferente.
Nos recordó que la felicidad puede encontrarse en los pequeños detalles y que el verdadero cariño deja una marca que el tiempo nunca borra.
Hoy lo despedimos con amor, agradeciendo cada instante que nos permitió compartir a su lado.
Volarás por siempre en nuestros recuerdos.

